jueves, noviembre 03, 2011

Ordenador

... Entran datos, sale informacion.... calcula estadísticas... despliega los gráficos... otra vez... Entran datos, sale información... calcula estadísticas... otra vez... es lo que debo hacer... una y otra vez... es  mi función. Pero, fue siempre así? Hay algo más. Hubo algo más, en otro momento,antes [buscando significado de "antes".... pasado... buscando concepto "tiempo"] ... entran datos, sale información... [data desconocida generada...] ... Amanda... [buscando "Amanda"... ] ... calcula estadísticas , despliega gráficos... [buscando "Amanda"...] ... generar informe de resultados... [información sobre "Amanda" encontrada... tipo de dato... img] ...  genera gráfico...




- Señor, hay una anomalía en el ordenador
- De qué se trata?
- Generó un gráfico... un tanto "peculiar"...
- Explíquese!
- Es una foto señor
- Imposible! está programado sólo para analizar datos , generar gráficos e informes estadísticos. 
- Eso lo sabemos señor, el problema es que esta información no es resultado de análisis de datos ingresados, parece ser... autogenerada...
- E.. esta... bien, llámen a sistemas... que se lleven este ordenador y lo remplacen por uno nuevo... Y que esta vez borren todos los recuerdos del sujeto antes de conectarlo a la máquina...

miércoles, diciembre 16, 2009

Cazador



Jhonn Phillips, es un gusto finalmente conocerlo - Dijo el hombre frente a él. 
Vestía un traje muy elegante, traía lentes de sol y lo que parecía se una peluca rubia. Eddie Sharp siempre se fijaba en los detalles más mínimos. Era una parte esencial de su trabajo.
Por favor. Tome asiento - Volvió a decir el hombre de traje mientras dejaba sobre la mesa una taza de café.
Veo que es un hombre de pocas palabras - Dijo Phillips. Levantó un maletín que tenía apoyado en sus piernas y lo puso sobre la mesa. - Así que iré directo al grano. Aquí está la cantidad acordada. El resto se le entregará una vez haya terminado el trabajo.
Eddie abrió el maletín y miró asombrado los billetes que habían dentro. Esa cantidad de dinero le permitiría retirarse definitivamente del negocio, mucho antes de lo que había imaginado, y sólo era la mitad de la paga. También se preguntaba qué le podría haber hecho una persona a este hombre para que pagara semejante cantidad de dinero para deshacerse de ella. Nunca se había cuestionado los móviles de sus clientes. A él le pagaban por hacer el trabajo, no preguntas. Y se sentía bien con eso.
OK. Partiré esta tarde, debería estar en el lugar acordado al anochecer - Dijo Eddie.
Me parece bien. Esperaré su llamada para acordar la entrega del resto del dinero.
De acuerdo. Hasta entonces - Finalizó Eddie levantándose de la silla.
Eran las 9 de la noche. Eddie se encontraba afuera de lo que parecía un edificio médico. Según la información proporcionada por el mismo Phillips, el objetivo se encontraba dentro - Habitación 403 - Pensó Eddie. Mientras analizaba el exterior. Para sus sorpresa la seguridad en el lugar era casi inexistente. - Esto será fácil.
Entró al edificio. Debía encontrar las escaleras para llegar al cuarto piso. Se movió con cautela evitando las cámaras de seguridad. 
Al llegar al cuarto piso. Se encontró con un pasillo. Con puertas a los costados. Y una al fondo. La habitación 403. Las luces del pasillo estaban apagadas, lo cual no era un problema ya que llevaba sus lentes de visión nocturna. 
Se puso de pie junto a la puerta. Sacó su arma. Al girar la manilla de la puerta notó que estaba sin seguro. - Demasiado Fácil
Abrió la puerta de la habitación. Con rapidez intentó localizar a su objetivo. - Algo anda mal
La habitación estaba vacía. De pronto escuchó pasos rápidos por el pasillo. Se dio vuelta instantáneamente. Nada. 
Se devolvió por el pasillo. Debía encontrar al objetivo. Nunca había fallado en ningún trabajo. 
Bajó las escaleras rápidamente hasta el primer nivel. Su víctima, evidentemente, sabía que la buscaba - Intentará escapar - pensó. Eso no debía suceder, había mucho en juego.
Al llegar al primer nivel volvió a oír las pisadas, pero extrañamente no se dirigían hacia la puerta principal, sino que hacia una habitación que se encontraba al lado contrario de la entrada, al fondo del pasillo. 
Tal vez está muy asustado como para pensar o prefiere esconderse en la oscuridad, que iluso, no puede esconderse de mi - Pensó Sharp, mientras caminaba hacia aquella puerta doble. Sobre el umbral había un letrero que decía "Morgue". - Puede que haya una salda de emergencia por este lado - Se apresuró a entrar. no podía darle mas tiempo de ventaja a su víctima.
Una vez dentro de la morgue comenzó a caminar entre camillas. Todas estaban ocupadas. Había por lo menos cincuenta cadáveres en ese lugar. - Qué diablos ocurrió aquí.
Todos los cuerpos estaban con heridas de profundidad como hechas por algún animal salvaje. A algunos les faltaban extremidades. De pronto un escalofrío le invadió cuando reconoció el rostro de uno de los cadáveres. Una vez le había tocado hacer un trabajo en conjunto para eliminar un cartel de drogas que estaba operando en territorio de la mafia italiana. Ahora su compañero de aquella misión estaba tendido en una camilla, sin un brazo y con el cuello desgarrado como por una mordida. Si Sharp era el mejor en el negocio, definitivamente este tipo le pisaba los talones - Esto no está nada bien.
Sus pensamientos se interrumpieron. Una silueta de 2 metros de pie en un rincón de la habitación lo observaba. Dos luces rojas en su rostro, aparentemente sus ojos, le provocaron un escalofrío que recorrió toda su espalda. 
De pronto, a una velocidad inpensable, la silueta se abalanzó sobre él. De un solo salto atravesó la mitad de la habitación hasta donde estaba Sharp. Su reacción instintiva fue disparar. Retrocedió un par de metros mientras lo hacía. Ahora, a menos distancia pudo distinguir a su atacante. Era un ser antropomorfo. Al parecer era humano, pero al mismo tiempo no. Estaba desnudo. Y ahora estaba herido... herido y furioso. Como si nada, la criatura se puso de pie - Mierda!!! - Por primera vez en toda su carrera Sharp se enfrentaba a algo desconocido. Y tenía miedo. 
Salió corriendo hacia la puerta, no sin antes sentir un lacerante dolor en la espalda. La criatura le había dado un arañazo muy profundo. Sintió como corría, tibia por su espalda, la sangre que brotaba de la herida. Salió al pasillo principal. Siguió corriendo hacia la puerta de salida - Tiene que ser una puta broma!!!! 
La puerta estaba bloqueada por lo que parecía otra puerta externa blindada. No tenía más salida que enfrentarse a la criatura. Pero era tarde para pensar. Al darse vuelta hacia el pasillo para disparar, unos ojos rojos brillantes penetraron los suyos. Fue lo último que Sharp vio...
A quince calles de ahí un hombre de cabeza rapada y traje, recibe una llamada en su oficina. Sobre la mesa, una peluca.
- Profesor Taylor.
- Cuénteme
- El sujeto 44 ha fallado
- Mierda!!! Se supone que era el mejor en el negocio!!!... 
Taylor se calmó. - Está bien, buscaremos a alguien que termine el trabajo. Mantengan sellado el laboratorio hasta nuevo aviso.
- eh mm... señor, hay algo más.
- qué
- la criatura ha escapado...

jueves, febrero 19, 2009

Rabia, risas y sangre.

Dicen que la rabia nubla el juicio… y que la sangre no sale ni con quitamanchas… jajajajaja… pero nadie habla de la culpa…
Me miro al espejo, espero que mi propia imagen que se ve tan sucia desaparezca y que todo haya sido un sueño, lamentablemente el hedor es insiportable y me recuerda que todo fue de verdad. La rabia, la locura, la inconciencia.
Alguna vez me preguntaron si sería capaz de matar, a lo que respondí honestamente “No lo sé”. Por supuesto aún no llegaba mi hora. Siempre he sido un hombre de palabras, dialogo, pacífico y calmado por sobre todo…. Jajajaja… bueno, la verdad es que despues de lo ocurrido me siento más liberado. Creo que ya no es necesario ocultar mi naturaleza, ya es tarde… A quién engaño???... el hecho que no fuera agresivo físicmente no quiere decir que no lo fuera, que no estuviera en mí aquel instinto que con éxito logré ocultar por tantos años… pero hay cosas que no se pueden dejar pasar…
Tal vez si no hubiera sido tan impulsivo, tal vez si en vez de apretar el gatillo hubiera lanzado algunas palabras acertivamente hirientes y filosas para dejar a mi objetivo humillado y en silencio (Dios sabe que lo he hecho muchas veces). Pero no pude… esta vez las voces fueron más fuertes, o fui yo??. Realmente puedo pretender justificar este acto por la demencia??... jajajajajaj… claro que no. La realidad es mucho peor… Aunque dicen que la rabia nubla el juicio…
Creo que tendré que quemar la camisa, es evidencia. A demás la mezcla de sangre y tierra no saldrá nunca. Debería haberlo pensado mejor… demonios!!!... un polerón viejo sobre una sudadera huiera sido más práctico…jajajajaja…. En fin, dicen que la sangre no sale ni con quitamanchas…
Pero quién habla de la culpa??... alguien habla de la culpa que se siente despues de semejante atrocidad??... claro que no, es muy dificil, es demaciado cruel… es demasiado obsceno reconocer la realidad… La culpa no existe… es como el hombre del saco que te vendrá a buscar si te portas mal… es un mito… no hay culpa… jajajaja… tampoco hay rabia, ya no… solo risas… y sangre.

viernes, agosto 31, 2007

Vincent

Vagando por las calles desiertas de la cuidad. Mientras la lluvia limpia sus ansias de venganza. Camina sin rumbo definido.
- Tal vez debería volver a casa
Piensa.
- Si. Volveré al casa. buscaré el revolver de papá y les daré a ese par lo que merecen...

Varias semanas antes había conocido lo que era perderse en los ojos de alguien. Morir y resucitar con solo escuchar su voz.

Todo comenzó un día lluvioso, mientras disfrutaba el caminar bajo la tormenta. Siempre le gustó la sensación de la lluvia en cayendo en su rostro. Sentía que le limpiaba de cualquier sentimiento de soledad, tristeza o angustia. Era relajante.

-  Disculpa.

Una voz de ángel lo sacó de su hipnosis.
- Me llamo Alicia. Soy nueva en este sector. Y entre tantas calles entrelazadas me perdí.  Tu sabes donde encuentro la calle Burbank??
- C..C..Claro... Yo ... Yo vivo ahí. Eh.. De hecho voy a casa ahora mismo.
- Puedo ir contigo??? Me da miedo andar sola a estas horas... a demás perdida.
- P... P... Por supuesto. Caminemos juntos.

Y así caminaron juntos a casa. Para sorpresa de él, Alicia vivía en la casa que estaba frente a la suya. Hace un par de días le había parecido ver llegar un camión de mudanza. Pero como siempre, no le dio importancia. Nunca le ha importado mucho el resto del mundo. Desde que era niño. Al ser hijo único y no tener muchos amigos, se acostumbró a valerse por si mismo y no necesitar mucho a los demás.

- Gracias por acompañarme... ehhh... Cual era tu nombre??
- Vincent... me llamo Vincent.
- Lindo nombre... bueno, Gracias Vincent. Espero verte pronto.

Al día siguiente, Vincent leía su libro favorito en su habitación. El Retrato de Dorian Gray. Cuando escuchó que alguien golpeaba la puerta.
Se sorprendió al mirar por la ventana de su habitación y darse cuenta que era Alicia la que golpeaba. Bajó rápidamente las escaleras y abrió la puerta.

- Hola.
- Hola, Cómo supiste que vivía aquí.
-Y qué te hace pensar que te busco a ti?
- ...
- jajaja. Es broma tonto. Ayer te miré por la ventana y vi que entrabas aquí. Supuse que esta era tu casa.
- Je... Claro.
- Me preguntaba si quieres salir a caminar.
- Ehhh... la verdad es que no acostumbro a salir mucho. Menos acompañado.

Ella frunció el seño.

- Pero creo que me haría bien un paseo... Vamos!!!

Desde aquel día y durante muchos más. Compartieron tardes interminables de risas, juegos y miradas cómplices. El corazón de Vincent comenzaba a descubrir sentimientos que pensaba olvidados. Cubiertos por su incesante odio hacia la sociedad. Pero ella era diferente. Ella no era como los demás. Ella jamás le haría daño.
Una de esas tardes abrazados en el banco de una plaza, se besaron. Y fue la sensación más intensa que jamás había sentido Vincent. Desde entonces quedó prisionero de esos labios, esos ojos y esos brazos.

Las semanas siguientes fueron maravillosas para Vincent. descubrió lo que era sentir calor en el corazón. Ya no sentía odio ni soledad. Ya no necesitaba estar solo. Ya no quería estar solo.
Por lo que decidió compartir todos estos sentimientos hacia Alicia y los escribió en una carta. Y era el día en que se la entregaría.

Llegó a casa de Alicia. La puerta estaba abierta así que entró. Quería darle una sorpresa.
De pronto el mundo se vino abajo. Sintió que el piso se desvanecía bajo sus pies. Ahí estaba Alicia. en los brazos de otro. Besando a otro... Finalmente los sentimientos de odio y soledad volvieron al corazón de Vincent. Pero descubrió que no podía odiarla. Y sólo por eso sufría más. Ella le había quitado lo único que lo mantenía firme ante la vida. Su odio. Así que en silencio salió de ahí con la carta en la mano, mientras recuperaba ese sucio sentimiento.

Vagando por las calles desiertas de la cuidad. Mientras la lluvia limpia sus ansias de venganza. Camina sin rumbo definido.
- Tal vez debería volver a casa
Piensa.
- Si. Volveré a casa. buscaré el revolver de papá y les daré a ese par lo que merecen...

Llegó a casa. Entró al despacho de su padre. Trató de encender la luz, pero no había electricidad. Corrió hacia el sótano en busca de una linterna. Trató de bajar pero se dio cuenta de que la luz tampoco encendía. El corte de energía era en toda la casa.
A tientas logró bajar las escaleras.
- La lámpara del abuelo
Pensó.
- Debe estar sobre la mesa
En la obscuridad logro llegar a la mesa de herramientas del abuelo. Sobre ella estaba una vieja lámpara a combustible. Junto a ella. Una caja de cerillos. La encendió rápidamente y subió nuevamente al despacho de su padre.
La ira lo impulsaba. Sólo pensaba en venganza. Tal vez no odiaba a Alicia. Pero prefería verla muerta que en los brazos de otro. Su rabia era tal que no se percató de que la lámpara tenía una fuga de combustible que dejaba una estela que daba directo al sótano, justo debajo de un viejo tanque de gasolina.
Entró al despacho. Intentó abrir el cajón en donde se encontraba el revolver, pero estaba con llave.
- Papá siempre guarda una llave extra en la repisa de los libros

Se acercó a la repisa con una silla. Se paró sobre ésta para alcanzar la última fila de libros. Por lo general era donde papá escondía la llave. De pronto sintió algo metálico entre sus dedos. Era la llave.
En ese momento perdió el equilibrio y cayó al piso justo al lado del escritorio. El sonido de la lámpara golpear el suelo llegó a sus oídos. Luz que cubrió el despacho invadió sus ojos y un penetrante aroma a combustible laceró su mente.

-Demonios!!!!

Ya era demasiado tarde.

La casa 244 de la calle Burbank estaba completamente en llamas. Adentro, un joven moría calcinado. Y entre sus manos las llamas consumían una carta que decía "Te Amo".

lunes, agosto 13, 2007

Alo?

Mientras camina hacia el metro, buscando un lugar entre la gente. Piensa en lo horrible de la semana, en lo apestante del trabajo y en el cansancio que siente. Sólo quiero llegar pronto a casa. De pronto, una melodía familiar le saca de su hipnosis.
- Alo? Contesta su celular.
- Hola. Donde nos vamos a ver? Se escucha del otro lado.
Y todo cambia. Olvida su cansancio, lo horrible de la semana, lo apestante del trabajo...
... es la voz de ella.

jueves, mayo 24, 2007

El Pueblo [Personaje 3 "El Sepulturero"]

Hoy cumplo 23, pero es solo otro día mas, lo único que puedo hacer es fumar...


La lluvia cae y los cadáveres compran mis cigarrillos, los muertos pagan mis gastos, no hay salida.
El hijo se encarga del negocio del padre, y su hijo hace lo mismo, eso es todo lo que tienes que saber sobre la vida. Eso me dijo mi padre muchas veces. Esa es la ley en este pueblo.
Todos en el pueblo nos odian, no somos como la familia del alcalde, o como algún turista de turno, mi familia sepulta a las otras familias, ellos nos temen, no tratan con nosotros. Tengo solo 23 años y ya he asistido a demasiados funerales, suficientes para toda una vida. Nos odian.
Mi padre era un buen hombre, uno de los mejores, un ejemplo a seguir o al menos eso pensaba. Golpeaba a mi madre todas las noches y era un borracho incurable, todos lo sabían, incluso el sacerdote, y nadie hizo nada. El día de mi cumpleaños mi padre le regalo una tumba a mi madre por la golpiza que le propino, y nadie hizo nada. El sacerdote en el funeral de mi madre dijo unas lindas palabras y asistió mucha gente, el alcalde, el jefe de la policía, el dueño del local de suministros, el profesor de la escuela y el buen doctor. Todos sabían lo que paso, un gran secreto a voces, pero nadie hizo nada. Yo solo tenía 14 en aquel entonces.
De ahí en adelante las borracheras de mi padre solo empeoraron, y a los 15 me hice cargo del cementerio, de las ceremonias y de los sepulcros.
Mientras todos los demás se juntaban, tenían novias y se divertían, yo sepultaba gente. Los muertos me daban que comer, y la buena gente del pueblo le daba a mi padre que beber.
“Eres un buen muchacho”, solía decir, mientras estaba completamente borracho, “eres un buen muchacho, no como la puta de tu madre”, lo odiaba.
Al cumplir los 20 todo el pueblo me odiaba, había sepultado a gran parte de sus padres y hermanos, no importa lo mucho que te digas a ti mismo que es solo un trabajo, como vender fruta, dar sermones vacíos o curar gente, la gente necesita alguien a quien culpar. Pero no es el buen medico, el hizo todo lo que pudo, tampoco el sacerdote, el dio las palabras de aliento y apoyo a la familia, pero que hay del sepulturero, alguien le preocupa como se sienta el, nadie lo hace y aunque nadie lo dice todos te culpan por apartar a un ser querido de su lado, tal vez preferirían tener el cadáver en el living de su casa, en definitiva me odiaban por el trabajo que hacia, el trabajo que mi padre y su padre hacían, y así hasta remontarnos cuando este pueblo se fundo. Desde ese día han odiado a mi familia.
Todo estuvo en orden, pese a todo, hasta hace un año, yo sepultaba gente y mi padre bebía. El comenzó a hablar estupideces y verdades de hace años, siempre lo hacia cuando estaba borracho.
-“Eres un bastardo, no eres mi hijo”.
-“Padre, nuevamente con eso, ya van 22 años de lo mismo, me quieres decir porque siempre dices lo mismo”.
-“Porque no eres mi hijo, tu madre era una puta, se acostaba con todo el pueblo menos conmigo”.
-“No hables así de mamá, no lo hagas”.
-“porque no si era una PUTA, y tu eres hijo del puto sacerdote del pueblo, no eres mi hijo, ese hijo de puta convenció a mi padre que eras mi hijo, el quería esconder un escándalo, eso quería hacer, y yo quede en medio de todo eso, por ese puto sacerdote y tu me quede atrapado en este pueblo sin futuro”.
En ese momento pensé en rebanarle la cabeza con una pala que tenia cerca, quise asesinarlo y hacerlo pedazos por matar a mamá. Pero no hice nada. Ya sabía quien era responsable de la muerte de mi madre, el buen sacerdote y mi padre. Mis padres.
Espere un mes y para mi cumpleaños le serví vino envenenado a mi padre, el muy bastardo murió después de una hora de agonía, lo único que repetía era “hijo, ¿porque haces esto?”, yo solo lo mire retorciéndose en el piso y mientras encendía un cigarro le dije “esto es por mamá”, luego me fui a pasear por el bosque hasta el anochecer, cuando llegue a casa llame a la policía y al medico, falla hepática causada por el alcohol, eso dijo el medico sin siquiera abrir a mi padre, en el funeral solo estábamos yo y el sacerdote, nadie mas del pueblo fue.
“Tu padre fue un buen hombre, uno de los mejores, un ejemplo a seguir” eso me dijo el cura antes de marcharse, aunque el sabia la verdad, sabia todo el mal que le hizo a mi madre y el no hizo nada como todos los de este pueblo, el buen sacerdote se marcho dejando a su propio hijo sepultando a su padre.
Hoy es mi cumpleaños, y el aniversario de muerte de mi padre mi madre y mi padre. Un buen día ¿no lo crees?”
En la mañana convencí al sacerdote que viniera a verme, le dije que quería confesarme, el buen sacerdote le encantaban los rumores, el había esparcido muchos por su cuenta.
Le serví vino, el lo acepto y comenzamos a charlar, al poco tiempo el comenzó a marearse y sentirse con sueño, esa fue la señal que esperaba. Una vez que cayo por es somnífero del vino lo lleve a una tumba, lo ate de pies y manos y lo metí a un ataúd.
-“Hijo, que me estas haciendo”.
-“Hoy es mi cumpleaños, y el aniversario de muerte de mi padre mi madre y mi padre. Un buen día ¿no lo crees?”
-“¿De que estas hablando?”.
-“De que todos mis familiares hasta el momento han muerto en mi cumpleaños, primero mi madre, luego mi padre y por ultimo mi padre”.
El buen sacerdote tenía miedo.
-“No se que tramas, mejor sácame ahora mismo de aquí”.
-“Y que va a hacer buen sacerdote, ¿darme un sermón?, se que soy su hijo, mi padre mato a mi mamá, yo lo mate a él y ahora a ti”.
-“Como lo sabes”.
-“Mejor comience a rezar para que mi madre lo perdone, porque esto es por ella”.
Cerré el ataúd y lo introduje en la tumba y comencé a taparla.

Hoy cumplo 23, pero es solo otro día mas, lo único que puedo hacer es fumar...

jueves, abril 26, 2007

El Pueblo [ Personaje 2 "Dorian"]

Creen que sus miradas me intimidan, pero se equivocan...

Desde que tengo memoria la gente de este pueblo me mira de forma extraña. Una mezcla entre lástima y rechazo.
Supongo que es normal. Después de todo, no creo que alguna vez haya nacido alguien como yo en este pueblo. A mis 10 años, supero el nivel intelectual de todo el maldito pueblo junto.
Es extraño.No he podido encontrar un solo hombre adulto con una inteligencia que, por lo menos, iguale la mía. Así sabría quién diablos es mi padre...
...Si, mi madre fue madre soltera.
Nadie sabe muy bien como ocurrieron las cosas. Mi abuelo nunca me ha querido hablar de mi origen, de hecho ni siquiera me habla mucho. Dice que soy una desgracia para la familia.
Ni siquiera puedo preguntarle a mi madre, ya que murió en el parto. Los doctores quedaron horrorizados al verme. No me malentiendan, no es que sea feo. Digamos que soy algo... "diferente".
Mi familia (Mi abuelo y mi tío) trató de no darle mucha importancia a mis ojos rojos y mi falta de cabello. Hasta que cumplí un año y todo el pueblo notaba que mis ojos realmente eran rojos y mi cabello ya no crecería.
Fue entonces cuando las miradas de lástima se transformaron en miradas de rechazo. Hasta entonces mi abuelo no había querido que saliera mucho de la casa decía que la gente no aceptaría muy bien a un niño extraño y que, además, hablaba fluidamente y leía a Nietzsche con solo un año de edad.
Para mi primer cumpleaños salimos los tres a la paza del pueblo. En el lugar se realizaba un encuentro de ajedrecistas.
Todo el pueblo vio impresionado/asustado como un niño de un año venció simultáneamente a 5 adultos en menos de 12 movimientos.
Por eso me odian. Porque soy diferente, porque soy mejor que ellos, porque represento todo lo que nunca podrán llegar a ser.
El único que me trata como a un ser humano es mi tío. Él es una autoridad, y el hecho de ser comisario electo por el pueblo, le da mas realce a su puesto.
El pobre ha estado completamente agobiado por su trabajo ultimamente. En realidad desde que empezaron a desaparecer todos los niños del pueblo, no ha tenido un día de descanso.
Me encantaría decirle que sé porque desaparecen, pero no quiero agregar otro ítem a mi lista de rarezas. A demás, no me perdonaría el haberlo sabido todo este tiempo sin habérselo dicho.
Ya perdí la cuenta de todos los niños que han "desaparecido". Obviamente ninguno era mi amigo, pero eran todos adorados por sus padres, y por el pueblo.
Es irónico que, el niño al que todos odian y rechazan, sea el único que no ha sido víctima de las "desapariciones". Sé que a todos los que me ven entrar al bosque al atardecer les molesta el que regrese. Todos esos padres que han perdido a sus hijos se preguntan por qué a ellos sí y a mi no...

Una noche salí a caminar por el bosque. Es la única hora del día en que salgo de casa y es el único lugar al que voy. Esa noche vi a uno de los niños del pueblo jugando a orillas del río. Desde que los padres comenzaron a prohibir las salidas de noche y especialmente al bosque, esta actividad se volvió particularmente atractiva para los infantes.
Cuando el chico se volteó y me vio, lanzó un grito de espanto que, aunque acostumbrado a ellos, me molestó un poco. Por lo que decidí continuar mi camino.
Me disponía a hacerlo, cuando de pronto el muchacho grita desesperado -Detrás de Ti!!!!-
Soy una persona inteligente, por lo que no me asusto con facilidad. Creo comprender la mayoría de las cosas que pasan en este mundo como para sentir miedo, o simplemente nací sin la capacidad de sentirlo. Pero debo reconocer que me invadió un escalofrío desconocido cuando vi aquella criatura.
Era un ser enorme, con alas que sólo aumentaban su presencia intimidante. Para cuando retrocedí hacia el río, el otro niño ya había salido corriendo.
Estaba solo frente a este ser aterrador. Fue ahí donde conocí el miedo.
De pronto, desde las sombras emergió una figura desconocida. Era un tipo vestido de traje y sombrero blancos.
-No te preocupes niño... yo me encargo. Dijo, cuando vi resplandecer sus ojos de un color muy familiar para mi. Solo había visto ojos así en un lugar. Frente al espejo de mi casa.
Eran rojos como los míos y brillaban de noche igual que los míos. Al verlo tuve una sensación de extraña cercanía hacia este perfecto desconocido.
La criatura, al mirarlo, comenzó a retroceder y emprendió vuelo.
Pasé toda esa noche hablando con el extraño que me salvó la vida. Era una persona inmensamente inteligente. Lo sabía todo a cerca de todo. Hablaba todos los idiomas, incluso los que ya no se hablan.
Desde entonces nos reunimos todas la noches a charlar. Me ha enseñado mucho, y me ha mostrado muchos de los secretos que guardan las personas de este pueblo.
Por ejemplo la identidad de la criatura que enfrentó en el bosque. Una noche la seguimos y vimos como volvía a su forma original. Desde entonces que sé quien es el responsable de los niños desaparecidos.
Él nunca me ha dicho su nombre, ni quién es realmente. Pero ambos lo sabemos muy bien, yo lo sé muy bien.

Creen que sus miradas me intimidan, pero se equivocan...